Objetivos y hábitos
Cómo dejar de postergar algo importante
Sabés que lo tenés que hacer. Lo tenés anotado hace semanas y cada día aparece algo más urgente. No es que no te importe: justo porque importa, cuesta empezar. Vamos a ver qué hay detrás de la demora.
Antes de decidir, respondete esto
¿Qué es eso que venís postergando, y desde cuándo?
Ponerle nombre y tiempo lo saca de la bruma. A veces descubrís que lo postergás hace tanto que ya cambió lo que querías.
¿Qué te cuesta más: empezarlo, sostenerlo o terminarlo?
No se posterga igual una cosa que otra. Cada punto pide una salida distinta y no sirve el mismo remedio para todos.
¿Qué te cuesta de no hacerlo, y qué te daría hacerlo?
Postergar parece gratis, pero tiene costo. Ponerlo a la vista de los dos lados cambia el peso de la decisión.
¿Qué hacés en ese rato en lugar de la tarea?
Lo que ocupa su lugar suele darte algo, como alivio o sensación de avance. Saber qué es ayuda a conseguirlo de otra manera.
¿Cuál sería la versión más chica de esto, la que te lleve diez minutos?
Una tarea chica baja la barrera de entrada. Muchas veces lo difícil es decidirse a empezar, no el trabajo en sí.
¿Quién o qué podría hacer que sea más difícil no hacerlo?
Un compromiso con otra persona, un horario fijo, un lugar. Te apoyás en el entorno y no solo en las ganas.
Así se ve una charla con Shomea
- Vos: tengo que hacer la web de mi emprendimiento y llevo meses diciendo que la semana que viene
- Shomea: ¿Qué parte de armarla es la que más te cuesta: empezar, decidir qué poner o terminarla?
- Vos: decidir qué poner. me bloqueo con los textos
- Shomea: ¿Qué hacés en el momento en que te sentás a escribirlos?
- Vos: abro la compu, me pongo a mirar la competencia y a la hora todavía no escribí nada
- Shomea: Mirar a otros te da algo en ese rato. ¿Qué sería lo más chico que podrías escribir hoy, aunque salga malo?
- Vos: una frase de qué hago y para quién. eso sí puedo
Tu primer paso
¿Querés pensarlo con preguntas hechas para tu caso?
Ordenar esto con ShomeaPreguntas frecuentes
¿Postergar es falta de disciplina?
No necesariamente. Muchas veces se posterga porque la tarea es grande y difusa, porque da miedo que salga mal o porque no está claro por qué importa. Entender el motivo sirve más que exigirte.
¿Qué hago si siempre arranco y dejo a mitad de camino?
Fijate en qué punto exacto soltás y qué pasa justo antes. Achicar la meta o sumar un compromiso con alguien suele ayudar más que depender de la fuerza de voluntad.
¿Cuánto tiempo por día conviene dedicarle?
Depende de la tarea y de tu día. Suele ayudar más un bloque chico que puedas cumplir seguro, en un horario fijo, que una sesión larga que nunca llega.