Objetivos y hábitos
Cómo organizar tus objetivos del año (y cumplirlos)
Cada fin de año armás una lista larga con ganas, y en febrero ya quedó en un cajón. El problema casi nunca es la constancia: es que la lista tiene demasiado, sin orden y sin una forma de revisar cómo vas.
Antes de decidir, respondete esto
¿Cómo te gustaría que sea tu vida dentro de un año, contada en una escena concreta?
Una imagen concreta dice más que una lista. De ahí salen objetivos que de verdad querés, no los que quedan bien.
¿Qué de este año querés repetir y qué no?
Mirar hacia atrás te da datos reales de qué te funcionó, antes de proyectar para adelante.
¿Cuáles son los dos o tres objetivos que más cosas cambiarían si los lograras?
Una lista larga no se cumple. Elegir pocos te obliga a decidir qué importa de verdad.
¿Cómo vas a saber a mitad de año si vas bien?
Un objetivo sin señal de avance se vuelve vago. Una marca intermedia te deja corregir a tiempo.
¿Qué se te va a cruzar en el camino y cómo lo vas a encarar?
Viajes, cansancio, el trabajo, las fiestas. Anticipar los obstáculos evita abandonar cuando aparezcan.
¿Con quién podrías compartir tus objetivos para revisarlos cada tanto?
Contárselos a alguien crea un compromiso y una fecha de revisión que no dependen del ánimo del día.
Así se ve una charla con Shomea
- Vos: quiero armar los objetivos del año pero siempre hago una lista enorme y en febrero ya me olvidé
- Shomea: De la lista del año pasado, ¿qué fue lo que sí avanzaste?
- Vos: el curso de inglés, porque tenía clase fija
- Shomea: ¿Qué tenía el inglés que no tuvieron los otros objetivos?
- Vos: tenía horario y alguien esperándome. los otros eran ganas nomás
- Shomea: Si tuvieras que quedarte con solo tres objetivos para este año, ¿cuáles serían?
- Vos: ahorrar para el viaje, correr una carrera y cambiar de puesto. y ponerles un horario fijo a cada uno
Tu primer paso
¿Querés pensarlo con preguntas hechas para tu caso?
Ordenar esto con ShomeaPreguntas frecuentes
¿Cuántos objetivos conviene tener por año?
No hay un número ideal, pero menos suele rendir más. Pocos objetivos con una acción semanal clara se cumplen mejor que una lista larga que no podés mirar toda junta.
¿Qué hago si a mitad de año un objetivo ya no me hace sentido?
Es válido. Revisá si cambió lo que te importa o si solo se volvió difícil. Si cambió, ajustarlo es una decisión y no un fracaso. Si es dificultad, quizás haya que achicar el paso.
¿Es mejor pensar los objetivos por trimestre o por año?
Depende de tu estilo. El año da dirección y los tramos más cortos dan acción. Mucha gente los baja a bloques de unos meses para poder revisarlos a tiempo y corregir.