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Emprender

Tengo una idea de negocio y no sé por dónde empezar

La idea te da vueltas hace rato. Imaginás el logo, el nombre, hasta los clientes, pero cuando pensás en el primer paso se te apaga todo. Empezar no es renunciar ni armar un plan enorme: es bajarla a algo chico.

Antes de decidir, respondete esto

  1. ¿A quién le resolverías un problema, con nombre y apellido?

    Una idea para todos no es para nadie. Pensar en una persona real te obliga a bajarla a algo que se pueda ofrecer.

  2. ¿Qué hace hoy esa persona para resolver ese problema?

    Si ya tiene una solución, tu idea tiene que ser mejor o distinta. Si no hace nada, quizás no es un problema que le importe.

  3. ¿Cuál es lo mínimo que podrías ofrecer para saber si alguien lo quiere?

    Antes de armar la marca o alquilar un local, una versión chica te muestra si hay interés sin apostar todo.

  4. ¿Qué sabés hacer vos que te daría ventaja en esto?

    Tu experiencia, tus contactos o tu oficio son un punto de partida. Una idea sin conexión con lo que sabés cuesta más de sostener.

  5. ¿Cuánto tiempo real a la semana le podés dedicar sin descuidar lo demás?

    Un plan que supone horas que no tenés se cae a la segunda semana. Conviene partir de tu tiempo verdadero.

  6. ¿Qué tendría que pasar en los próximos meses para que decidas seguir con esto?

    Definir de antemano una señal de que va bien evita seguir por inercia o abandonar por un mal día.

Así se ve una charla con Shomea

  1. Vos: tengo la idea de hacer viandas saludables para oficinas pero no sé ni por dónde arrancar
  2. Shomea: ¿A qué tipo de oficina te la imaginás vendiendo?
  3. Vos: a la de mi mujer, son como veinte personas y siempre piden delivery
  4. Shomea: Si siempre piden delivery, ¿qué es lo que no les convence de lo que ya existe?
  5. Vos: dicen que es caro y que siempre es lo mismo
  6. Shomea: Esa respuesta vale mucho. ¿Cómo podrías probar tu idea con ellos sin armar nada todavía?
  7. Vos: puedo llevar viandas de prueba un día y ver qué dicen

Tu primer paso

Elegí a una sola persona que encaje con tu cliente ideal y pedile quince minutos de charla esta semana. No le vendas nada: preguntale cómo resuelve hoy ese problema y qué le molesta. Anotá sus palabras textuales. Ponele día y hora antes del viernes.

¿Querés pensarlo con preguntas hechas para tu caso?

Ordenar esto con Shomea

Preguntas frecuentes

¿Necesito un plan de negocio antes de empezar?

No para el primer paso. Antes de un plan completo suele servir probar la idea en chico con alguien real. El plan viene después, cuando ya sabés qué funciona y qué no.

¿Qué hago si alguien ya vende algo parecido?

Es común y no siempre es mala señal: puede indicar que hay interés. Lo que ayuda es definir qué harías distinto o para quién. Fijate qué dicen los clientes de esa oferta y qué les falta.

¿Cuándo conviene formalizar el negocio?

Es una decisión que depende de tu situación y de cómo vayas a vender. Para lo legal, impositivo o financiero, consultá con un abogado o un contador antes de dar ese paso.

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Shomea es un coach con inteligencia artificial que usa herramientas de coaching. No es un coach certificado ni reemplaza a un profesional.